Anfitrión

Personalmente creo que la adoración no consiste en reglas o en una definición que se pueda describir con palabras, sino en niveles de experiencias con Dios. Adoración es la respuesta del ser humano a lo que ve y a lo que conoce de Dios.

Pero hay un protocolo a seguir que es como una clave que provoca la manifestación de Dios en una persona o en un lugar.

David descubrió este secreto. Él es un ejemplo de alguien apasionado por la presencia de Dios. Cuando fue ungido rey, lo primero que hizo fue conquistar una ciudad que estaba dominada por los jebuseos y puso el nombre de Jerusalén, la ciudad de David. Allí preparó un lugar para sí mismo y para Dios. Lo segundo que hizo fue buscar el arca del pacto que representaba la presencia manifiesta de Dios, que desde los tiempos de Saúl no habían hecho caso de ella. (I Cronicas13:3)

La Biblia describe este increíble suceso en I Crónicas 13 y en II Samuel 6, el intento de llevar el arca que fue fracasado, aunque David tenía buenas intenciones no sabía el protocolo necesario para conducir la presencia manifiesta de Dios. Puso el arca en carros nuevos y en bueyes, que representan los métodos y la fuerza humana. Uzá tocó en las cosas santas de Dios de cualquier manera y murió delante de todos, y lo que era una celebración se transformó en un velorio.  Entonces David resolvió tomarse un tiempo para preguntar:  “¿Cómo he de traer a mi casa el arca del Señor?” I Crónicas 13:12

No llevó el arca a su ciudad, sino que la dejó con Obed edom y su familia. David no quería que alguien más de su pueblo muriera a causa de no saber el protocolo para conducir el arca, entonces la dejó con Obed edom, el geteo, porque si alguien más tuviera que morir que se muera un geteo (David era muy vivo). Pasó un tiempo y David recibió la noticia de que no solamente Obed edom no se murió, sino que Dios bendijo toda su familia y prosperó todo lo que tenía. Ahí fue que David se desesperó y debe haber pensado: “¿Cómo un mismo arca puede matar a uno y prosperar a otro?” El secreto no era el arca sino como se TRATA la presencia de Dios en ella.

El secreto estaba en el significado del nombre de Obed edom = ADORADOR –SIERVO, cuando la presencia del Dios de Israel llegó a la casa, Obed edom y su familia se trasformaron en unos excelentes ANFITRIONES y comenzaron a vivir en función del arca. Eso tocó el corazón de Dios, hizo que Él se sintiera bien en esa casa y provocó la prosperidad y la bendición en todo lo que tenían.

Cuando David descubrió ese protocolo convocó 38 mil personas y dividió la nación en turnos para dar a Dios lo que Él quería recibir: Contacto con su mejor creación. 24 horas de adoración para que Dios se sintiera cómodo en Israel y así fue. Durante 40 años del reinado de David, Israel se transformó en anfitrión de la presencia de Dios y en ese período nadie pudo derrotarlos porque Dios estaba establecido en aquella tierra.

Llegamos a una conclusión: Si Dios encuentra gente que piense en Él, que le prepare un lugar, Él vendrá y se quedará, y si se queda, las personas y la tierra vivirán en bendición y prosperidad plena.

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